Tuesday, April 12, 2005

historia del surf


Es imposible fijar la fecha exacta de la primera vez que un hombre se deslizó parado sobre una ola, no existen tales registros... Existen 2 teorias sobre los comienzos del surf :
Las culturas de la Micronesia y demas Islas del Pacifico Sur tuvieron desde su origen una vida y cultura intimamente ligada al mar. A traves de leyendas locales y relatos de expediciones Occidentales en el siglo XVII, se tienen algunos testimonios de la existencia de la actividad de Deslizarse sobre Olas. Lo hacian en canoas y en sus barcas pesqueras.
Por otro lado en el Norte de Perú, las culturas locales dejaron trazas que muestran a hombres remontando olas. Los Huacos son ceramicas Pre-Incaicas y en uno de ellos se muestra claramente a un hombre sobre un madero o algo similar en actitud de deslizarse sobre una ola. Esto indicaria que todo comenzó en America del Sur... Pero fueron los Polinesios en sus constantes travesias entre islas los que, algunos siglos mas tarde, llevarian la costumbre de deslizar olas hasta lugares como Hawaii.


Thursday, February 24, 2005

velero otro deporte en acapulco

A través de los años, el puerto de Acapulco no sólo se ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes del país, sino que ha ofrecido un sinfín de actividades difíciles de ver normalmente, como las regatas de veleros.
A cinco horas de la ciudad de México, yendo por la Autopista del Sol, se encuentra Acapulco, uno de los puertos más famosos de la República Mexicana que, según la historia, data del periodo de Hernán Cortés.
El lenguaje marino que se habla en las regatas es muy interesante, pues cuentan los expertos en la materia que surge aproximadamente en el año 1400, cuando salir en barco era una aventura que les podía costar la vida.
Los marinos en la actualidad se dedican a ello por profesión o por afición. Al principio, esta actividad se realizaba principalmente en países europeos y su difusión era amplia debido a la diversidad de emociones que proporciona el navegar en un velero.
Pocos nos imaginaríamos que este deporte se practicara ya en México, y mucho menos que fuera de manera constante como está sucediendo en el puerto de Acapulco.
Para practicarlo hay que arribar a Acapulco y presenciar este tipo de exhibiciones, por lo que estando en la región, hay que tomar toda la costera hasta pasar por la Diana, para después seguir por el Malecón Fiscal y de Pesca Deportiva. Luego se continúa por la costera Miguel Alemán hasta llegar a una gasolinera, ahí se vira a la izquierda, en donde se encuentra el Club de Yates de la región.
En este sitio se organizó una de las competencias más vistosas, las regatas, que se efectuaron dentro del marco del Boat Show 2002. Esta regata forma parte de la clase oceánica, que se realiza dentro del marco del Campeonato Nacional de Regatas que avala la Federación de Vela.
Participaron 21 veleros, cuyas medidas aproximadas son de 13 o 14 m de eslora y poseen una tripulación de seis a quince personas.
Quienes integraron la regata zarparon del Club de Yates hasta llegar a mar abierto, todo esto se ubica cerca de Puerto Marqués. Para la regata fue necesario encontrar una superficie que estuviera libre de obstáculos, ya que esto permite que el viento corra y se pueda efectuar la competencia.
Este tipo de regata es conocido en el mundo de los veleristas como “regata de pista”, y consiste en poner una boya en la salida y otra de barlovento situada en contra del viento, por lo que si el viento cambia se transfiere la boya. El interés radica en que los barcos realicen zigzag para alcanzar la boya de barlovento.
Así que un barco de vela no puede ir contra el viento, cuando más, ciñe 30 o 35 grados contra éste. De esta manera que los veleristas ponen en práctica su técnica de navegación, ya que deben encontrar los huecos en el viento.
Además deben contar con una tripulación que haga movimientos rápidos que permitan llegar primero a la boya, además de conocimientos del reglamento, de táctica, de técnica contra el viento, de habilidad y rapidez de pensamiento y acción.
Otros dos factores importantes son conocer la resistencia del equipo y la confianza, ya que son elementos fundamentales para trascender en estas competencias.
El recorrido constó de milla y media entre boya y boya; sin embargo, durante el concurso hubo mucha corriente y un viento de siete nudos. Aunque esto no es lo habitual, ya que el viento normal para una regata debe ser de entre diez y quince nudos.
Los veleristas saben cómo maniobrar cuando hay mucho o poco viento, así que hicieron uso de todos sus conocimientos hasta alcanzar, en dos vueltas, seis millas náuticas entre cada recorrido.
Los premios de la competencia son simbólicos, ya que esta actividad aquí aún es amateur. Se pretende incentivar los esfuerzos realizados durante la regata con reconocimientos y unas chamarras de vela, con el fin de que los participantes sigan luchando y compitiendo.
A la hora de subir a un velero e intentar vivir la aventura es más que nada una flamante experiencia acuática donde el viento es el motor de tu vida y el destino es la marca de tu futuro.

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